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Diagnóstico

Qué debe incluir una auditoría de presencia digital (y qué no)

«Auditoría de presencia digital» suena a informe de 60 páginas que nadie vuelve a abrir. Debería ser justo lo contrario: un documento corto, priorizado, y accionable — no una lista exhaustiva de todo lo que técnicamente se podría mejorar.

Qué debería incluir

Cuatro bloques, no cuarenta: cómo está la web (técnica y de contenido), qué dice el SEO real (no solo si «aparece en Google», sino para qué términos y con qué competencia), qué está pasando en redes si las usáis, y — el bloque que casi nadie incluye — qué de todo eso está generando contactos de verdad, no solo tráfico.

Qué NO debería incluir

Una lista de 40 «quick wins» sin priorizar es tan inútil como no auditar nada: nadie va a ejecutar 40 cosas a la vez. Una buena auditoría dice claramente por dónde empezar y por qué, no descarga toda la responsabilidad de priorizar en quien la recibe.

Por qué no incluye la ejecución

Diagnosticar y ejecutar son dos proyectos distintos, con alcance y tiempo distintos. Mezclarlos en un único servicio de entrada obliga a comprometerse a un proyecto grande antes de haber visto ni un solo hallazgo — lo contrario de un servicio de bajo compromiso.

Antes de pedir una auditoría, puede que os interese primero saber en qué punto estáis: este autodiagnóstico de 30 segundos os lo dice sin compromiso.

Y si lo que os frena es no saber en quién confiar para hacerla, esto es lo que conviene vigilar antes de contratar a nadie.