Durante años, para muchos negocios de servicios profesionales el boca a boca ha sido, literalmente, su mejor campaña de marketing. El problema no es que deje de funcionar de un día para otro — es que, poco a poco, deja de ser suficiente para crecer con previsión.
Qué ha cambiado
Antes de confiar en una recomendación, casi cualquier cliente potencial busca ahora esa empresa en internet — y si no encuentra nada, o encuentra menos que la competencia, la recomendación pierde parte de su fuerza. Además, el boca a boca no se puede planificar: depende de cuántos clientes satisfechos hablen de ti este mes, no de un esfuerzo que tú controlas.
Las señales de que ya no basta
El crecimiento se ha estancado aunque el servicio sigue siendo bueno; no hay forma de predecir cuántos clientes nuevos llegarán el próximo trimestre; y una parte demasiado grande de la cartera depende de una o dos personas o canales concretos. Ninguna de las tres es un fallo del servicio — son límites propios de depender de un único canal que no se puede escalar a voluntad.
No hace falta sustituirlo, hace falta complementarlo
El boca a boca sigue siendo una fuente de clientes excelente — el objetivo no es reemplazarlo, es dejar de depender únicamente de él. Una presencia digital que funcione (contenido, SEO, un sitio que convierta) da un segundo canal predecible, sin renunciar al primero.
Si esto os suena, aquí explicamos por dónde empezar a construir ese segundo canal.